El legado centenario de Norton Abrasives
La legendaria historia de la empresa Norton Abrasives comienza en 1885 en Worcester, Massachusetts, y su origen es una historia de espíritu emprendedor e innovación industrial nacida de la serendipia.

El protagonista de la historia es Frank Norton, propietario de una tienda de cerámica. En su taller de Water Street, un molinero y empleado inmigrante sueco llamado Sven Pulson se esforzaba por crear un nuevo tipo de muela abrasiva más resistente y fiable que las muelas de piedra arenisca comunes de la época. Pulson experimentó mezclando arcilla y abrasivos, y cociendo las mezclas en el horno de cerámica de Norton. Tras innumerables fracasos, finalmente inventó una revolucionaria fórmula de aglomerante cerámico.
Sin embargo, al propio Norton no le interesaba el negocio de los “abrasivos”, pues prefería centrarse en su oficio principal de alfarero. Afortunadamente, siete visionarios empresarios de Worcester -entre ellos el joven ingeniero Milton Higgins y el maquinista John Jeppson- reconocieron el inmenso potencial del invento. Reunieron los fondos necesarios y compraron a Frank Norton la patente y el nombre de la empresa, que cambiaron el sector. En 1885, la Empresa Norton nació oficialmente.

El equipo fundador actuó con rapidez, adquirió un gran terreno en el barrio de Greendale de Worcester y construyó su primera fábrica de muelas abrasivas. Eran más que simples inversores: eran operadores prácticos. Jeppson dirigía la producción, mientras que Higgins se ocupaba de la ingeniería y las ventas. Introdujeron rigurosos procesos de control de calidad y optimizaron las técnicas de cocción, garantizando que cada muela ofreciera un rendimiento constante.

Gracias a la calidad superior de sus productos, la Norton Company creció rápidamente, pasando de ser una pequeña empresa emergente a un gigante de la industria estadounidense. La gestión por parte de los fundadores y sus descendientes continuó hasta la década de 1970, garantizando la continuidad de la cultura y la estabilidad empresarial. En 1920, Norton se había convertido en una de las 400 mayores empresas industriales de Estados Unidos. A medida que el negocio se expandía, la empresa diversificó sus operaciones, pasando de ser un único fabricante de abrasivos a una gran corporación multinacional que ofrecía diversas soluciones industriales.
El momento histórico llegó en 1990, cuando la empresa fue adquirida por uno de los mayores conglomerados industriales del mundo, Saint-Gobain. Esta transacción consolidó la posición de liderazgo de Norton en el mercado mundial.

Más de 130 años después, la sede mundial del negocio de Norton Abrasives sigue arraigada en su ciudad natal de Worcester, continuando con el espíritu de innovación que comenzó en aquella humilde alfarería, proporcionando constantemente soluciones abrasivas críticas a clientes de todo el mundo.







